|
6. METODOLOGÍA PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE CENSO
Ya hemos mencionado las dificultades encontradas en la realización del presente censo por, fundamentalmente, dos razones: la falta de documentación y la dispersión de la poca existente.
Como primera fuente se han utilizado las dos fuentes fundamentales y primeros trabajos sobre deportación de españoles:
“Memorial de las mujeres españolas en la resistencia y la deportación” Conchita Boix, Lola Casadellà, Neus Català y Maria González y Maria Llenas.
Roig Montserrat, “Els catalans als camps nazis”. Barcelona, Edicions 62, 1977
Una vez extraída la información contenida en estos libros sobre mujeres deportadas a Ravensbrück o que llegaron a Ravensbrück procedentes de otros campos, se realizó un primer listado sobre el que se ha ido trabajando y puliendo conforme se iban consultando diferentes fuentes:
Se cotejó este primer listado con el censo realizado por Bermejo Benito y Sandra Checa.
Se consultó la base de datos del Memòrial Democractic de la Generalitat de Catalunya.
Se consulto asimismo, el archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, constatando que su listado corresponde al trabajo de Bermejo y Checa.
Se viajó a Berlín para estudiar la escasa, dispersa y mal conservada información que se halla en la Administración del campo de concentración. No sólo no existe una única lista de españolas, ni una sola lista del total de mujeres que pasaron por Ravensbrück. Hay multitud de listas parciales, consignadas en carpetas variadas bajo títulos diversos. La mayoría de estos datos están recogidos a mano y ello dificulta muchas veces la lectura del nombre y, como consecuencia, su correcta identificación. No existe un sistema de clasificación de toda la documentación que resulte eficaz y claro para la búsqueda de documentos concretos por lo que deben rastrearse todos ellos. A todo ello se añaden otras características propias de la deportación republicana que hacen todavía más compleja la identificación de las mujeres españolas que pasaron por Ravensbrück. Estas son la confusión de nacionalidad por tratarse en su mayoría de resistentes que luchaban en territorio francés, que muchas veces usaban nombre francés y que hablaban francés. Otra causa de confusión pudo ser la tendencia de las resistentes activas en Francia entre los que se encontraban la mayoría de deportadas a Ravensbrück, de afrancesar sus nombres o usar un apodo para no desvelar su auténtica identidad y así no perjudicar a sus familias. Igualmente, la confusión se puede producir de modo premeditado por considerar la propia deportada que gozará de cierta ventaja al manifestar un origen francés en lugar de su origen español. Por último, otro de los motivos de confusión encontrados es la adjudicación del apellido del marido a la mujer, con la consecuente desaparición del verdadero apellido de la deportada.
Pese a las limitaciones anteriores, el trabajo en el archivo de Ravensbrück nos permitió encontrar nuevos nombres y engrosar la lista de las deportadas españolas a Ravensbrück con mujeres cuya existencia no conocíamos.
Se han mantenido contactos con investigadoras alemanas y austriacas.
Se viajo a Ámsterdam con motivo del Comité Internacional de Ravensbrück y se habló con las representantes de los diferentes Amical en los distintos países de Europa.
Contactamos también en Berlín con Estella Kugelman , española de nacimiento que entró en campo a los cuatro años en compañía de su madre que sólo sobrevivió nueve días en el campo de concentración. Posteriormente fue adoptada por una mujer rusa y a día de hoy lamentablemente no habla español. Pese a ello nos informó brevemente de su experiencia y prometió ampliar esta información por escrito.
Ha sido muy importante la colaboración del Amical de Ravensbrück de Francia que nos ha facilitado todo tipo de información que nos ha permito comprobar, desgraciadamente y una vez más, la poca información existente sobre las deportadas españolas.
Con toda esta información se pasa a la fase de cotejo final lo que nos permite ampliar y recopilar la información sobre estas deportadas, recuperando su verdadera identidad, es decir su nombre de nacimiento y autentico puesto que en España la mujer no adopta el apellido del cónyuge. A este respecto existen dos excepciones: Conchita Ramos (nacida Grangé) pero que al vivir y estar casada con un francés adopta el apellido de este y Marita Van Al de la que desconocemos su apellido de nacimiento pues este corresponde a su marido belga.
Se ha adoptado el criterio de incluir mujeres que eran recordadas muy intensamente por varias de las sobrevivientes pero de las que desconocían otros datos que su apodo y apenas su lugar de nacimiento (Frasquita la Gitana o Mimi la aragonesa). La falta de datos sobre mujeres que son recordadas vivamente por aquellas que sobrevivieron y que exponen sus recuerdos de forma coincidente, pensamos no debe implicar el reconocimiento a su labor aunque sea de forma casi anónima, para no condenarlas nuevamente con el olvido.
Otro criterio ha sido incluir mujeres que figuran el Memorial de las deportadas supervivientes si había dos personas que daban testimonio o bien si había un distrito de referencia lo que implica que habían sido localizadas durante los años 1970/1975 aunque en ocasiones, no quisieran dar testimonio y apenas permitieran incluir su nombre (un ejemplo es Ana Roda).
Otro criterio no contemplado en el momento de solicitar la ayuda para este proyecto, ha sido el de añadir un apunte biográfico de aquellas de las que ha sido posible obtener datos, pues de esta forma al recopilar toda la información se complementa la labor y se evita su dispersión y posible olvido. En los casos en que se ha podido obtener una fotografía, se ha añadido.
Una fuente importante para la realización de estos apuntes biográficos ha sido los testimonios directos de las supervivientes recogidos por Neus Cátala en su libro “de la Resistencia y la deportación” publicado por Adueña en 1984 y por Península en el año 2000.
.
|