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Ravensbrück 27046
Nacio en Setcases (Girona) el 6 de junio de 1891
Ella y su marido eran emigrados económicos. Vivian en Vallmanya con sus hijos (entre ellos Sabina que estuvo con su madre en Ravensbrück) y participaron en la resistencia contra la ocupación nazi en los primeros momentos.
Escondían hombres del maquis, les daban comida y curaban sus heridas.
Escondieron en su casa durante largos meses a tres dirigentes de la Resistencia en los Pirineos Orientales. La casa situada en un pueblecito de montaña tenía una entrada principal por la calle y se podía salir también por el desván directamente a los montes. Estas optimas condiciones y el apoyo desinteresado de Sabina y su madre que aún y contando con escasos recursos, los alimentaban, las convertían en unas colaboradores importantes pues podían seguir sin otras preocupaciones organizando la lucha armada por las montañas pirenaicas
Cuando las detuvieron tenían escondidos en su casa un maestro de escuela francés, un republicano y un belga. Las dos mujeres se enfrentaron a la policía de Vichy y se pusieron delante de la puerta impidiendo su entrada. Recibieron muchos golpes pero consiguieron que los tres resistentes pudiesen huir por detrás. Uno de los fugitivos tuvo tiempo de disparar y parece que mató a un policía.
Cuando se presentaron los SS, las dos mujeres y el propietario del inmueble se enfrentaron a la policía de Vichy, poniéndose delante de la puerta con el fin de retrasar su entrada y permitir así, pese a los numerosos golpes y puñetazos que recibieron, que los tres fugitivos huyeran por detrás. Parece ser que aún tuvieron tiempo de disparar, matando a un policía e hiriendo a otro.
Jamás se pudo averiguar quien puso a los alemanes sobre su pista.
Las llevaron a la cárcel de Emelie-Les Bains. Allí las separaron del propietario del inmueble francés. Siempre junto con su madre las llevaron de cárcel en cárcel y de interrogatorio en interrogatorio. No pudieron arrancarles nada. Pasaron por las cárceles de Arlés, de nuevo Amelie-Les-Bains a la Ciudadela de Perpinyà y de allí a Compiègne, cerca de Paris y de allí las trasladaron a Ravensbrück con un frío terrible en un vagón de ganado. En el espacio destinado a cuatro caballos iban ochenta mujeres, sin espacio para acostarse, sin beber y con un cubo de metal para sus necesidades. Una sola comida durante los cuatro días que duró el viaje.
Sabina y su madre llegaron a las 3 de la mañana a Ravensbrück a 15º en el transporte de las 27000. Su único consuelo es que madre e hija seguían juntas.
No resistió Ravensbruck. Agonizante la dejaron con otras moribundas entre dos barracones. Dos francesas la reconocieron y por la noche con la luz de los reflectores y el peligro de ser descubiertas la arrastraron hasta su barracón donde murió en brazos de otra catalana, la leridana Coloma Seròs, maestra de Lleida que le murmuró palabras de aliento y consuelo en catalán con las que Carme murió en calma.
Su hija solo conservó el anillo de casada de su madre.
Bibliografia
“Memorial de las mujeres españolas en la resistencia y la deportación” Conchita Boix, Lola Casadellà, Neus Català y Maria González y Maria Llenas.(1970 – 1975) Pág. 5.
Roig Montserrat, “Els catalans als camps nazis”. Barcelona, Edicions 62, 1977. Págs. 141, 207, 785
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